Una semana desde Icod da para mucho más de lo que la gente cree, con una condición: hay tres cosas que se reservan con semanas de antelación y el resto se decide cada mañana mirando por la ventana. Este itinerario está construido así.
Día 1 — aterrizar y no hacer nada
Compra en el supermercado de Icod, sube a la casa y cena fuera. Si llegas con luz, baja al casco a dar una vuelta: la Plaza de la Pila, la calle San Sebastián y el drago desde el mirador, gratis. Un día de aclimatación no es un día perdido; es lo que evita que el resto de la semana vaya a contrarreloj.
Día 2 — la Cueva del Viento y el casco
Turno de mañana en la cueva: dos horas y media entre malpaís y tubo volcánico, con el centro de visitantes a minutos de la casa. Al salir, el Parque del Drago y comer en el casco. Por la tarde, la playa de San Marcos.
Día 3 — Garachico y la costa oeste
El pueblo que sepultó un volcán en 1706 y que hoy se baña en los charcos que dejó aquella lava. Casco declarado BIC, castillo del siglo XVI y las piscinas de El Caletón. Se hace en medio día, así que la tarde se puede rematar en el Charco del Viento si el mar acompaña.
Día 4 — el Teide
Desde Icod se sube por Chío con la TF-38, que suele ser lo más cómodo, o bajando a la TF-5 y subiendo por La Orotava con la TF-21. Si hay panza de burro en la costa, mejor: vas a atravesar el mar de nubes. Sube con depósito lleno —no hay gasolineras dentro del parque— y con ropa de abrigo de verdad, aunque abajo hagan 25 grados.
Día 5 — Teno, con la regla que casi nadie conoce
Punta de Teno tiene el coche particular prohibido todos los días. Se llega en la guagua 369 desde la estación de Buenavista, por un euro. Merece el trámite: faro, acantilados de Los Gigantes al fondo y probablemente el mejor atardecer de la isla. De camino, el mirador de Masca.
Día 6 — Anaga, día completo
Es el extremo opuesto de la isla y se nota: sal temprano. Cruz del Carmen para empezar, un sendero de los que salen de allí, y bajada a Taganana y la costa norte. Si quieres el bosque encantado de El Pijaral, necesitas autorización previa con dos semanas de margen.
Día 7 — lo que pida el cuerpo
Deja el último día sin plan cerrado. Opciones según cómo estéis: el sendero de la Rambla de Castro si queda energía, el malpaís del Chinyero si hay ganas de volcán, una bodega de la DO Ycoden-Daute-Isora si apetece algo tranquilo, o no moverse de la terraza. Es Tenerife: el día que no haces nada también cuenta.
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