La playa del municipio es San Marcos: arena negra metida en una ensenada cerrada, a seis minutos del casco. Esa ensenada es lo que la convierte en la playa de la zona con niños, porque el mar entra mucho más tranquilo que en el resto de la costa.
Lo otro que tiene el norte, y que no tiene el sur, son los charcos: piscinas excavadas por la lava al entrar en el mar. Las de El Caletón, en Garachico, tienen acceso hecho y paseo desde el pueblo. El Charco del Viento, en La Guancha, no: es roca sin urbanizar, espectacular con mar en calma y desaconsejable con marejada.
Una advertencia que repetimos en cada ficha porque está en los avisos oficiales y no en la letra pequeña: con marejada del norte, los charcos se cierran o se vuelven peligrosos. No es una piscina, es el océano abierto con una pared de roca delante.